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1 de junio de 2010

¿Dónde está el Real Oviedo?

Pues cada día que pasa, hay quienes se empeñan en enterrar un poquito más al Real Oviedo. En el 2003 fueron unos, ahora no dejan de ser los mismos bajo otra careta. Si algo ha salvado hasta ahora al Real Oviedo es su afición. Los 5000 que viajaron a Ávila, los que sufrieron en Caravaca, los que volvieron a sufrir con un descenso a Tercera División por la vía deportiva, algo inimaginable en este club, los que volvieron a llenar el Tartiere contra el Mallorca B y los que disfrutaron del ascenso en la isla, los 4000 que sufrieron en Pontevedra y los que sufrieron en el Tartiere, en definitiva los que no fallan, la AFICIÓN.

Pues ahora va el consejo del Real Oviedo, y si ya no había sido poco el abusar con los precios de las entradas para una afición que ante todo son personas y que estarán atravesando los problemas económicos que el resto de españoles, pues si eso no había sido suficiente ahora van y le suman la denuncia a seis aficionados, escogidos a dedo, y a los que les piden 36000 euros por coacción. A todo esto hay que sumarle cada una de las decisiones que toman más en contra del conjunto azul que en su favor.

Este barco se va a la deriba, y sus responsables parece que se quieren undir con él. Yo soy de los que defiende que de nada sirve decirle a Alberto que se vaya, si no quiere no lo va hacer, es su dinero y sus acciones, lo que se necesita es que alguien le compre las acciones, sino no se irá. No veo al dueño de cualquier otra empresa dejando las acciones y marchándose. El caso es que muchos son los rumores, muchos los que filtran estar interesados, en definitiva muchos los que se aprovechan del nombre del Real Oviedo, pero ninguno se atreve a dar un paso al frente. Todos farolean y ninguno va en serio. La pregunta está clara ¿hasta cuando? ¿Algún día se dejará tranquila a la afición carbayona?

Manifestación, renovación y 2010/2011

Van pasando los días y todo lo que rodea al Real Oviedo se va recuperando. Para esta semana las peñas se movilizarán con una manifestación el próximo jueves en la plaza del ayuntamiento a las 20:30 bajo el lema del 2003 "Salvemos al Oviedo". Como ya contamos hace unos días, Pichi Lucas será el entrenador de la próxima campaña, y parece que ya está trabajando en la plantilla que dirigirá.

Está claro que la plantilla tendrá unas cuantas bajas y otras tantas altas, pero la renovación no debería quedarse solamente en la plantilla. Algún cambio tiene que haber en el consejo, accionariado o donde sea, ya que si en su día hubo consejeros que dijeron que no seguirían si no había un cambio en la estrcutura del club, lo más lógico parece ser que en caso de que no exista dicho cambio, estos cumplan su palabra.

Volviendo a lo deportivo, Pelayo ha asegurando que se quedará en el Real Oviedo, ya que se encuentra agusto aquí y puede compaginar la Universidad con el fútbol. Pichi Lucas también ha comentado, en su entrevista hoy en la RPA, que él cuenta con Aulestia y con Curro para la temporada que viene, por lo que esperemos que a ambos se les ofrezca la renovación. En cuanto a posibles fichajes, seguiremos sin saber nada hasta que se termine tanto la liga Adelante como la fase de ascenso de 2ª B.

Parece que la próxima temporada está muy lejos, pero el tiempo pasa deprisa y las cosas no se pueden dejar para última ahora, asíque a ponerse las pilas.

17 de mayo de 2010

Pontevedra 2 - Real Oviedo 1 - Crónica de un viaje

Llegaron las 9:00 del sábado y subimos a un autobús rumbo a Pontevedra, camino de Pasarón. Previa parada por el camino a tomar un pincho, llegamos a la ciudad gallega sobre las 13:00. Muy buen tiempo, y ganas de empezar a disfrutar. A esas horas comenzó a llegar la marea azul a Galicia, alrededor de 4000 almas carbayonas se hicieron notar por toda la ciudad. Un ambiente excepcional. La afición del Pontevedra de diez también, muy buena relación durante toda la tarde. Sobre las 18:00 de la tarde la marea comenzó a dirigirse al estadio de Pasarón. Recibimiento en primer lugar al autobús del Real Oviedo, obacionado por los aficionados azules. Tras el conjunto carbayón llegó el autobús del Pontevedra, y algo poco común, una gran pitada para el equipo que juega en casa, la afición azul comenzaba gopeando primero.



La grada destinada a los aficionados azules se quedó pequeña, asi que se podían ver grandes manchas azules por el resto del estadio. Desde una hora antes se comenzó a animar, en el estadio solo se escuchaba a una afición y esa era la visitante. Poco a poco se fue llenando el campo y la afición granate también se fue haciendo notar.

A las 20:00 comenzaba el partido, una tarde soleada y un ambientazo, pero el primer golpe en contra de los intereses azules no se hizo esperar, y el Pontevedra se adelantaba en el marcador. El Real Oviedo caminaba por el campo sin saber que hacer, como asustados, y la herida pudo haber sido mayor. Con el 1-0 en el marcador llegó el descanso.

Tras la reanudación el Real Oviedo despertó y se vino a arriba jugando sus mejores momentos. En estas estábamos cuando llego el empate a uno, obra de Perona que marcó tras un rechace del portero local. Sin duda eran los mejores momentos del conjunto azul, pero una vez más el Pontevedra llegó al a portería de Aulestia para rematar con un golazo que establecía el 2-1 que sería definitivo.

En términos generales el partido fue bastante malo, con poco juego. Del árbitro mejor no hablar, 6 tarjetas para el Real Oviedo, 1 para el Pontevedra. Pero a pesar de la derrota, resultado que se puede remontar en el Tartiere, la sensación que me dejó el desplazamiento fue agradable, increíble lo bien que se lo pasa esta pedazo afición. No se para de animar, de cantar, en fin, una pasada.

Lamentablemente pasados de vueltas los hay en todos sitios, así que al descanso, mientras unos no sabían ganar, otros no sabían perder. Especial atención merece el vigilante de seguridad que una vez concluido el partido y mientras la policía impedía salir del estadio a la afición azul, se dedicó a provocar a 4000 personas, me quedé a cuadros, que lo haga un aficionado, pues bueno, pero que ya lo haga un propio vigilante de seguridad.

SOMOS OVIEDO NOSOTROS SOMOS OVIEDO!

20 de abril de 2010

De las ovaciones a los pitos en una semana

Decimos que somos una de las mejores aficiones de España en lo que al fútbol se refiere, y eso nadie lo puede negar tras ayudar al equipo a resurgir cuando todos lo daban por muerto. En ese aspecto, no se puede reprochar nada, todos sabemos lo que hemos sufrido.

Pero lo que no es muy común es lo que se ve dentro del Carlos Tartiere. M explico: no es muy común, al menos en mi opinión, pitar a los jugadores durante el partido, a esos jugadores que están defendiendo un escudo por el que todos sufrimos años atrás y que ahora vemos como puede resurgir y volver a una posición que ya va siendo más acorde con su historia.

Ya hace varias semanas que desde este blog se hace mención a las sonoras pitadas que se escuchan en el campo azul cuando entran ciertos jugadores al campo de fútbol. Son pocos los que pitan, pero menos los que aplauden, o esa es la sensación, ya que se escuchan sólo los pitos. La única repercusión que tienen esos pitos es generar nerviosismo y presión en el jugador, lo que provoca inconvenientes para el equipo, que es lo realmente importante, ¿o no?

Al margen de ese problema, que se viene viendo durante casi toda la temporada, lo sucedido el domingo en el campo me ha parecido ya más que lamentable. Hacía solo 7 días que se escuchó una de las mayores ovaciones en los últimos años para Pelayo, en su sustitución contra el Castilla; el domingo, minuto 20 de la primera parte y se escuchan pitos para el equipo azul.

El aficionado tiene todo el derecho a hacer lo que quiera, dentro de la ética y la responsabilidad, pero pitar a tus propios jugadores, con un marcador igualado, y cuando se están jugando lo que se están jugando, ¿cómo nos podemos considerar buena afición?

En una semana pasamos de los mayores aplausos a escucharse pitos en contra de los jugadores, de los mismos jugadores que eran los mejores hacía sólo 7 días, a los mismos que al comienzo de temporada no se les pitó con muchos resultados en contra por fallos infantiles, a los mismos que luego nos llevaron a las zonas altas, a esos mismos.

Las aficiones ejemplares animan a su equipo hasta la extenuación, y al finalizar el partido si es necesario se producen los hechos necesarios, tales como pitadas, pañoladas, etc., pero no durante el partido y con el balón rodando. En eso, aficiones como las del Athletic están a años luz de la nuestra.

Quedan 2 partidos de temporada regular en el Tartiere, el primero el domingo a las 12:00 contra el Vecindario, la vuelta de un viejo conocido por la afición azul, y es por eso mismo que la afición debemos remar todos en la misma dirección y llevar en volandas al equipo al play-off. La fase de ascenso será otra historia, ya que el Tartiere puede ser una intimadición para los rivales, y en ese punto, si que la afición será más que nunca importante.

16 de marzo de 2010

La delgada línea de la afición

Desde el comienzo de la temporada la afición es algo que siempre ha acompañado al Oviedo, tanto en sus partidos como local como en los largos desplazamientos que se han tenido que realizar.

Esta afición muestra allá por donde va lo que es sentir unos colores, tener fidelidad a un equipo pase lo que pase y saber sufrir en "silencio" por los graves problemas por los que pasa su equipo. Sin embargo, luego hay acciones que empañan todo lo anterior, que queda en un segundo plano por la actuación de una minoría.

Todo empezó hace varias jornadas, cuando un sector mínimo de la grada, ante la nefasta actuación arbitral, se dedica a tirar objetos al campo. Como dice la ley de la Física, "toda acción tiene una reacción". Implicaciones, multa al equipo que, agrava los problemas económicos que ya existen.

Una actuación así no pasaría a mayores de no ser por la reiteración, ya que en posteriores partidos se volvió a producirla misma situación, si bien no se reflejó en el acta y no hubo sanción económica. Así hasta el día del Sporting B, lamentable la actuación en ese partido de un sector del campo, primero lanzando objetos al campo tras el gol del filial rojiblanco y posteriormente invadiendo el campo durante la 'tangana' final. Consecuencia, otra sanción económica.

En esos momentos pasan por la cabeza muchas preguntas. ¿No se dan cuenta esos personajes de que pueden cerrar el campo, perjudicando a 8000 personas, por la actuación de 100? ¿Por qué no se hace algo para que la gente que reincida (alguno de los que tira objetos es todos los partidos) no vuelva a perjudicar al Oviedo? ¿Por qué la afición no señala a los culpables, como ha sucedido en otros campos de Primera división? Todas ellas quedan sin respuesta, y todas producen problemas para el equipo ovetense.

Pero la peor actuación de la afición no provoca pérdidas económicas para el club, tiene repercusiones mayores, ya que produce pérdidas deportivas.

Muchos jugadores tienen la capacidad de caer en gracia dentro de la afición, por lo que a partir de ese momento se les defiende hagan lo que hagan. Para muchos Rayco es uno de estos jugadores, otros posan su mirada en Pelayo o otros empiezan a hacer lo mismo con Curro. Son jugadores que caen en gracia a unos y no a otros.

El problema viene cuando un jugador no provoca simpatías en casi nadie y encima el resto está pendiente de sus fallos para criticarle, en lugar de apoyarle para que lo haga mejor. Y lo peor de todo, si un entrenador dice que no se puede prescindir de nadie de la plantilla, que cuenta con todos y que la afición debe entenderlo, no tiene sentido PITAR, ABUCHEAR y demás sinónimos que se destinan a varios jugadores del equipo cuando saltan al campo. Será mejor o peor, pero hasta el final con el equipo y al terminar el partido todas las reprimendas necesarias, pero no durante el partido. Creo que no hace falta dar los nombres de dichos jugadores, pero Pichi los nombró en público y la afición hace caso omiso de su llamamiento.

Que se produce con esa acción: meter presión al jugador que se sabe observado. En lugar de eso, una muestra de apoyo a la entrada daría confianza y puede que las cosas le saliesen mejor. Decir, que aunque una gran parte muestra el apoyo a los jugadores, se escuchan más los sonidos contrarios.
Pitar a los jugadores durante el partido es tirar piedras contra nuestro propio tejado